Serpiente naga dorada custodiando la entrada de un templo de Chiang Mai

Consejos para viajar a Tailandia por primera vez

por Laura y Pablo

Índice de contenido

Tailandia fue nuestro primer gran viaje por el Sudeste Asiático: 15 días, del 21 de agosto al 5 de septiembre de 2022, recorriendo Bangkok, Chiang Mai, las islas Phi Phi, Krabi y Koh Samui con dos parejas de amigos. Antes de salir leímos muchísimo, y allí aprendimos otro tanto a base de equivocarnos. En este post reunimos los consejos para viajar a Tailandia que nos habría gustado tener claros desde el primer día: dinero, internet, transporte, salud, templos, timos y esas pequeñas normas que conviene conocer para no llevarse un disgusto.

Son consejos prácticos y sinceros, basados en lo que vivimos nosotros y completados con lo que ha cambiado desde entonces (que no es poco: visado, marihuana, tarjeta de llegada…). Si todavía estáis montando la ruta, echad antes un ojo a nuestro itinerario de Tailandia en 15 días, y para el papeleo tenéis la guía de requisitos para viajar a Tailandia.

Dinero en Tailandia: cambio, cajeros y efectivo

En Tailandia se paga casi todo en efectivo, así que lo más importante es cambiar bien: poco en el aeropuerto y el resto en las casas de cambio del centro. La moneda es el baht tailandés (THB), y en muchos puestos callejeros, mercados, barcas y templos no aceptan tarjeta.

1. Cambiad solo unos 30 € en el aeropuerto

Al aterrizar cambiamos lo justo para llegar al hotel, unos 30 €. El cambio del aeropuerto es peor que el de la ciudad, y no tiene sentido perder dinero con todo el presupuesto del viaje. Con esa cantidad os llega para el primer transporte, un agua y la primera comida.

2. El resto, en casas de cambio del centro (y con billetes de 50 € nuevos)

Las casas de cambio de Bangkok y Chiang Mai dan un cambio mucho mejor. Un detalle que no sabíamos: los billetes de 50 € nuevos y en buen estado suelen tener mejor tipo que los de 10 o 20, y un billete roto o muy arrugado os lo pueden rechazar. En 2022 nos salió a unos 34,5 THB por euro (lo que marcaba la casa de cambio de Chiang Mai), pero varía bastante de un año a otro, así que mirad el tipo del día antes de ir.

Tabla de cambio de divisas de una casa de cambio en Chiang Mai
La tabla de una casa de cambio en Chiang Mai: en el centro el cambio es mucho mejor que en el aeropuerto.

3. Cuidado con la comisión de los cajeros

Los cajeros tailandeses cobran una comisión fija por cada retirada, sea cual sea la cantidad. Los blogs de viaje actualizados que hemos consultado hablan de unos 200-250 THB por operación (entre 5 y 7 € al cambio), y eso se suma a lo que cobre vuestro banco. Por eso, si sacáis, sacad pocas veces y cantidades grandes, y llevad una tarjeta sin comisiones por cambio de divisa para pagar hoteles y restaurantes donde la acepten.

4. Llevad efectivo para el día a día

Como éramos seis, antes del viaje se habló en el grupo de llevar entre 300 y 400 € en efectivo por persona para el día a día (comidas, barcas, motos, masajes, entradas), además de lo que ya teníamos reservado. Es una referencia, no una regla: depende mucho de vuestro ritmo, pero os sirve para no quedaros cortos en las islas, donde todo es más caro.


Internet y apps imprescindibles: SIM, Grab y Tricount

Tener datos móviles desde el primer minuto es básico en Tailandia, porque casi todo se mueve por apps: transporte, mapas, reservas y hasta los pagos entre amigos. Estas tres cosas fueron las que más usamos.

5. SIM local o eSIM, mejor antes de salir del aeropuerto

En el aeropuerto de Bangkok hay puestos de las operadoras tailandesas con tarjetas turísticas de datos (os pedirán el pasaporte para activarla). En septiembre de 2026, AIS y True-dtac publicaban planes turísticos ilimitados a máxima velocidad de 699 THB para 15 días y 1.199 THB para 30 días; True-dtac también ofrecía 10 días por 349 THB. Nosotros compramos una SIM física local al llegar (creemos que de AIS). Si vuestro móvil es compatible, una eSIM comprada antes del viaje os ahorra la cola y llegáis ya conectados. Lo importante es no salir del aeropuerto sin internet, porque lo necesitaréis para pedir el primer coche.

6. Grab siempre en las ciudades

Grab es el Uber del Sudeste Asiático y fue nuestra salvación en Bangkok: sabes el precio antes de subir, no hay que regatear y te ahorras los líos con los taxistas que no quieren poner el taxímetro. El día que volamos a Chiang Mai pedimos un Grab a las 5:50 de la mañana para ir al aeropuerto y en 10-15 minutos estábamos allí. Descargadla en casa y vinculad la tarjeta antes de viajar. Tenéis todas las opciones de transporte en nuestro post de cómo moverse por Tailandia.

7. Si viajáis en grupo, Tricount

Viajamos tres parejas y pagamos casi todo en común: hoteles, vuelos internos, la furgoneta a Koh Samui, la villa… Apuntarlo todo en Tricount (una app para repartir gastos) nos evitó cuentas raras y discusiones al volver. Además, gracias a ella hoy sabemos lo que costó de verdad cada cosa, y por eso podemos daros precios reales en el blog.


Moverse por Tailandia sin sustos: vuelos, mochila y motos

Para una primera ruta, lo más práctico es combinar vuelos internos para los trayectos largos con ferris, furgonetas y moto dentro de cada zona. Estos son los consejos que más nos ayudaron.

8. Mochila de menos de 10 kg

Las tarifas básicas de los vuelos internos incluyen poco equipaje y facturar encarece el billete. Nosotros viajamos con mochila y nuestra mochila de 60 litros coló como equipaje de mano. Otra cosa que se comentó mucho en el grupo antes de salir: id con la mochila medio vacía, porque en los mercados se compra de todo y muy barato, desde ropa fresca hasta chubasqueros (en Chiang Mai nos los vendieron a 1 €).

9. Volved a Bangkok un día antes del vuelo internacional

Es un consejo que leímos en otros blogs y que seguimos: dormir en Bangkok la noche antes del vuelo de vuelta a España. Los vuelos internos se retrasan o cambian con frecuencia (a nosotros nos movieron el de Koh Samui semanas antes), y el día que volamos desde la isla hubo turbulencias y lluvia. Encadenar un vuelo interno con el internacional el mismo día es jugársela.

10. Moto: casco siempre y permiso internacional

En Chiang Mai y Koh Samui alquilamos moto y fue la mejor forma de movernos: subimos al Doi Suthep, hicimos una ruta de templos bajo la lluvia y recorrimos la costa de Samui (en la villa costaba 250-300 THB al día). Eso sí, llevad el permiso internacional de conducir además del carnet (nosotros lo sacamos antes del viaje), poneos el casco siempre y revisad la moto antes de salir. Los controles de policía son habituales en las zonas turísticas y, si tenéis un accidente sin permiso, lo normal es que el seguro no os cubra. Si no habéis conducido nunca una moto, Tailandia no es el sitio para aprender.

Recorriendo en moto una carretera de Koh Samui, con el casco en primer plano
Recorriendo Koh Samui en moto, con el casco puesto (siempre).

Salud en Tailandia: agua, calor, mosquitos y botiquín

Tailandia es un destino seguro para la salud si se toman cuatro precauciones básicas: agua embotellada, protección contra el sol y los mosquitos, y un pequeño botiquín. Aun así, en un viaje de dos semanas lo normal es que alguien pase un mal día.

11. Agua siempre embotellada y ojo con el hielo

El agua del grifo no es potable, así que bebed siempre agua embotellada y precintada (en cualquier 7-Eleven la tenéis a precio de risa). Con el hielo, cuidado con el de procedencia dudosa en puestos muy improvisados; en restaurantes y bares normales suele ser industrial, pero si tenéis el estómago delicado, mejor sin hielo.

12. Un pequeño botiquín, porque alguien caerá

En nuestro viaje hubo dos bajas: en Phi Phi, Pablo se puso malo la tarde de la excursión en barca y nos quedamos en el hotel, y en Krabi le tocó a otro del grupo, que se recuperó a base de arroz blanco del 7-Eleven, plátanos y omeprazol. Llevad un botiquín básico con lo que os recomienden en el centro de vacunación: algo para el estómago, suero oral, analgésicos, tiritas y antiséptico para los cortes con rocas o corales. Hablando de vacunas, ninguna es obligatoria viniendo de España, pero nosotros nos pusimos la de la hepatitis A y nos ofrecieron también la de la fiebre tifoidea.

13. Calor brutal: ropa fresca, crema y repelente

Hace muchísimo calor y mucha humedad, incluso en temporada de lluvias. Ropa ligera y transpirable, gorra, crema solar de protección alta (renovadla después de cada baño) y repelente de mosquitos, sobre todo al atardecer y en zonas de selva como el Monkey Trail de Ao Nang. Varios blogs recomiendan un repelente con alto porcentaje de DEET, que se encuentra en cualquier farmacia o 7-Eleven.

Vegetación de la selva en el Monkey Trail de Ao Nang
El Monkey Trail de Ao Nang: calor, humedad y mosquitos. Repelente obligatorio.

14. Y un cortavientos de manga larga para el aire acondicionado

Parece contradictorio, pero es de lo más útil que llevamos. En aviones, autobuses, furgonetas, centros comerciales y algunos cines el aire acondicionado está tan fuerte que se pasa frío de verdad. Un cortavientos fino o una sudadera ligera ocupa poco y os salva los trayectos largos. Y el mismo pañuelo que uséis para los templos os puede servir de manta.


Templos, monarquía y costumbres que hay que respetar

Los tailandeses son muy amables y tolerantes con los turistas, pero hay tres cosas con las que no se juega: los templos, las imágenes de Buda y la familia real. Conocer estas normas os ahorrará miradas incómodas y algún problema serio.

15. Hombros y rodillas cubiertos en los templos

Para entrar en los templos hay que llevar hombros y rodillas cubiertos, tanto hombres como mujeres: nada de camisetas de tirantes o sin mangas, pantalón corto ni minifalda, y nada de ropa transparente. A las mujeres se les pide ir un poco más tapadas (sin escotes y con falda o pantalón por debajo de la rodilla). Lo más cómodo es llevar siempre en la mochila un pareo o un pañuelo grande: os lo ponéis en la puerta y listo. Y recordad que en las salas de los templos se entra descalzo.

El más estricto es el Gran Palacio de Bangkok: la normativa oficial prohíbe, entre otras prendas, camisetas sin mangas, tops cortos o transparentes, pantalones muy cortos, rotos o ajustados, pantalones de ciclista y minifaldas. Id con hombros, torso y rodillas cubiertos. El personal lo revisa en la puerta y, si no vais bien vestidos, os toca alquilar o comprar ropa allí mismo. En otros templos turísticos de Bangkok también hay controles en la entrada.

En el norte, además, algunos templos no dejan entrar a las mujeres en ciertas salas: en el Wat Sri Suphan, el templo de plata de Chiang Mai, solo los chicos del grupo pudieron entrar en el ubosot de plata.

Laura paseando entre las estupas decoradas del Wat Pho, en Bangkok
Laura entre las estupas del Wat Pho, en Bangkok, con hombros y rodillas cubiertos.

16. Descalzos dentro de las salas (y cuidado con los pies)

Antes de entrar en la sala principal de un templo, y también en muchas casas, tiendas pequeñas y centros de masajes, hay que quitarse los zapatos. Llevad calzado fácil de quitar y poner, porque lo haréis decenas de veces al día. Dentro, no apuntéis nunca con los pies hacia una imagen de Buda ni hacia una persona (los pies se consideran la parte más impura del cuerpo) y no toquéis la cabeza de nadie, ni siquiera de un niño, porque es la parte más sagrada.

17. Respeto a los monjes y a las imágenes de Buda

Las mujeres no deben tocar a un monje ni darle nada directamente de la mano. En Chiang Mai nos hicimos una foto con uno en el Wat Rachamontian (preguntad siempre antes); allí los «monk chats» (charlas con monjes) son habituales. En algún templo, como el Wat Sri Suphan, el templo de plata, las mujeres no pueden entrar en la sala principal, y conviene respetarlo sin discutir. Tampoco os subáis a las estatuas para una foto ni le deis la espalda a un Buda para posar, y ojo con los tatuajes de Buda: allí se consideran una falta de respeto.

18. La monarquía es un tema muy serio

En Tailandia existe la ley de lesa majestad (el artículo 112 del Código Penal), que castiga con penas de 3 a 15 años de cárcel a quien difame, insulte o amenace al rey, a la reina, al heredero o al regente, y se aplica también a los extranjeros. En la práctica, lo que os afecta como turistas es sencillo: no hagáis bromas ni comentarios sobre la familia real, tampoco en redes sociales, no dañéis sus retratos y no piséis nunca un billete (llevan la cara del rey). Si una moneda se os cae y echa a rodar, paradla con la mano, no con el pie. Y si oís el himno real, por ejemplo antes de una película en el cine, poneos de pie como todo el mundo.

Budas dorados y flores en el interior de una sala del Wat Arun, en Bangkok
Budas dorados en una sala del Wat Arun: dentro, descalzos y sin apuntar con los pies.

19. Propinas y masajes: lo que es habitual

La propina no es obligatoria, pero se agradece mucho, sobre todo a guías, barqueros y en los masajes. En los centros de masaje locales lo habitual es dejar entre 20 y 50 THB por sesión si os ha gustado. Nosotros nos dimos un masaje tailandés en Chiang Mai, junto al Wat Pan Waen, una tarde de lluvia, y fue de los mejores planes del viaje. Os quitaréis los zapatos, a menudo os lavarán los pies antes de empezar y, en el masaje tailandés, os darán ropa holgada. Si os hacen daño, decidlo: el masaje tailandés tradicional es intenso y los estiramientos no son para todo el mundo.


Timos, regateo, elefantes y leyes que han cambiado

Tailandia es un país seguro, pero en las zonas turísticas hay timos clásicos y alguna ley que ha cambiado mucho en los últimos años. Mejor ir avisados.

20. Regatead todo (y nunca aceptéis el primer precio)

En mercados, tuk-tuks, barcas y puestos callejeros el primer precio casi nunca es el bueno. Regatead siempre con una sonrisa, sin tensión, y si no os convence, dad las gracias y seguid andando: muchas veces os llamarán con una rebaja. En Bangkok regateamos nuestro paseo en tuk-tuk y en Krabi, en cambio, compramos unos cocos sin regatear: no hagáis como nosotros.

21. Los timos más habituales

Los timos típicos son casi siempre los mismos: el taxista que no quiere poner el taxímetro, el desconocido amable que os dice que «hoy el templo está cerrado» y os ofrece un tuk-tuk a otro sitio (que acaba en una joyería o una tienda de trajes), o las excursiones infladas a los mercados flotantes famosos. Nosotros descartamos el mercado flotante precisamente por eso y por la distancia. Os lo contamos todo, con ejemplos, en nuestro post de timos en Bangkok.

22. Elefantes: solo santuarios éticos

Si queréis ver elefantes, que sea en un santuario donde no se les monte ni se les obligue a hacer espectáculos. Nosotros fuimos a uno en Mae Wang, a una hora de Chiang Mai, reservado por Civitatis por 46,90 € por persona: les dimos de comer, paseamos con ellos y sus cuidadores y hubo baño en el barro. Fue una de las experiencias más bonitas del viaje, incluso con la lluvia torrencial que nos cayó. Tenéis todos los detalles y cómo elegir uno de verdad ético en nuestro post del santuario de elefantes en Chiang Mai.

Pablo acariciando una cría de elefante en el santuario de elefantes de Chiang Mai
Pablo junto a una cría en el santuario de Mae Wang, donde no se montaba a ningún elefante.

23. Marihuana: ya no es como en 2022

Cuando viajamos, Tailandia acababa de despenalizar el cannabis y en Bangkok vimos hasta un mercado nocturno lleno de puestos de marihuana. Eso ha cambiado: desde el 25 de junio de 2025 el cannabis vuelve a estar restringido al uso médico y solo se puede comprar con una receta de un médico tailandés autorizado. Una receta o tarjeta de vuestro país no sirve, y el consumo recreativo puede acabar en multa o algo peor. Aunque sigáis viendo tiendas abiertas, no os fiéis de lo que os digan en el mostrador.

24. Nada de vapeadores

Los cigarrillos electrónicos y vapeadores están prohibidos en Tailandia: su importación, venta y posesión. No hay excepción para turistas ni para los que no llevan nicotina, y las multas son importantes (incluso puede haber cárcel). Si vapeáis, dejad el vapeador en casa.


Más consejos para viajar a Tailandia: organizar el día a día

Además de lo anterior, hay unos cuantos detalles de organización que marcan la diferencia en un primer viaje: dónde dormir, a qué hora salir y dónde comer barato a cualquier hora.

25. Reservad los alojamientos con cancelación gratuita

Reservamos casi todos los hoteles en mayo y junio, con cancelación gratuita y con dos condiciones: baño propio y, a ser posible, desayuno. Casi todos salieron entre 10 y 12 € por persona y noche. Tener cancelación gratuita es tranquilidad, sobre todo si viajáis en temporada de lluvias o en grupo, porque los planes cambian (a nosotros nos cambiaron un vuelo semanas antes). Y si alquiláis una villa, leed la letra pequeña: la nuestra en Koh Samui pedía una fianza de 10.000 THB al llegar y la luz se pagaba aparte.

26. Madrugad: amanece a las 6 y anochece a las 18

En Tailandia los días duran casi lo mismo todo el año: amanece hacia las 6 de la mañana y a las 18:00 ya está anocheciendo. Nosotros estábamos en el Wat Arun a las 8:17 del primer día, y fue la mejor decisión: menos gente y menos calor. Organizad las visitas al aire libre a primera hora y guardad las tardes para la playa, un masaje o un barco por el río al atardecer.

Rascacielos de Bangkok al atardecer desde el barco por el río Chao Phraya
Atardecer en barco por el río Chao Phraya: a las 18:00 ya empieza a anochecer.

27. Los 7-Eleven os salvan la vida

Están por todas partes, muchos abren 24 horas y tienen de todo: agua, bocadillos tostados, fruta, crema solar, repelente, medicinas básicas y cargadores. Más de una cena nuestra salió de un 7-Eleven, desde la del hotel de Chiang Mai el día del santuario hasta la de la última noche en Bangkok. Dos detalles: para pagar con tarjeta suelen pedir un mínimo de compra, y el alcohol solo se puede vender en unas franjas horarias concretas (de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a medianoche), así que no os extrañe si no os cobran la cerveza a media tarde.

28. No olvidéis la TDAC ni el seguro

Desde 2025 hay que rellenar online la TDAC (la tarjeta digital de llegada), gratis, en los tres días antes de aterrizar. Y aunque el seguro de viaje ya no es obligatorio para entrar, en esta ruta hay motos, barcas y snorkel, y la sanidad privada tailandesa es cara. Nosotros no viajamos nunca sin él. Tenéis todo el papeleo actualizado en nuestra guía de requisitos para viajar a Tailandia.

Esperamos que estos consejos para viajar a Tailandia os ayuden a preparar vuestra ruta con menos dudas y más ganas. Si tenéis alguna pregunta que no hayamos resuelto, dejadnos un comentario y os contamos lo que sepamos.


Preguntas frecuentes sobre viajar a Tailandia por primera vez

Preguntas frecuentes: Consejos para viajar a Tailandia por primera vez

¿Dónde es mejor cambiar dinero en Tailandia?

En las casas de cambio del centro de las ciudades, no en el aeropuerto. Nosotros cambiamos solo unos 30 € al llegar, lo justo para ir al hotel, y el resto en la ciudad. Los billetes de 50 € nuevos suelen tener mejor tipo de cambio.

¿Cuánto cobran los cajeros en Tailandia?

Los cajeros tailandeses cobran una comisión fija por cada retirada, de unos 200-250 THB según los blogs actualizados que hemos consultado, más lo que cobre vuestro banco. Conviene sacar pocas veces y cantidades grandes.

¿Qué ropa hay que llevar para entrar en los templos de Tailandia?

Hombros y rodillas cubiertos, tanto hombres como mujeres. Lo más práctico es llevar siempre un pareo o un pañuelo grande en la mochila. Además, hay que descalzarse para entrar en las salas.

¿Es legal fumar marihuana en Tailandia?

No para uso recreativo. Desde el 25 de junio de 2025 el cannabis vuelve a estar limitado al uso médico y solo se puede comprar con receta de un médico tailandés autorizado. Los vapeadores también están prohibidos.

¿Es seguro alquilar una moto en Tailandia?

Es muy práctico en Chiang Mai y en las islas, pero solo si ya sabéis conducirla. Llevad el permiso internacional, casco siempre y revisad la moto antes de salir: sin permiso, el seguro normalmente no cubre un accidente.

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