Etapa 5 de 10PerúVer ruta completa →
Índice de contenido
Cuzco (o Cusco) fue nuestra base en Perú durante casi una semana, y de la ciudad nos quedamos con tres cosas: subir andando a las ruinas de Saqsaywamán y Qenqo, comer un pollo saltado en el barrio de San Blas y pasar dos horas pintando un torito de Pucará en un taller con Pilar, solo para nosotros dos. También aprendimos un par de lecciones: el boleto turístico caduca el mismo día, y en nuestro hostal nos cobraban 15 soles por noche por poner un radiador. En este post os contamos qué ver en Cuzco en uno o dos días, cómo funciona el boleto turístico y dónde comer, con los precios que pagamos.
En este artículo

Llegamos volando desde Arequipa en septiembre de 2025 y la usamos de campamento base para Machu Picchu, el Valle Sagrado, Vinicunca y la laguna Humantay. Pero la ciudad en sí merece al menos un día entero.
Aclimatarse a la altura de Cuzco
Lo primero, un aviso: Cuzco está a 3.400 metros y la altura se nota, sobre todo si llegas en avión desde Lima, a nivel del mar. Nosotros llegamos desde Arequipa (2.300 m), después de pasar por el Cañón del Colca. Los primeros días conviene ir con calma, beber mucha agua, comer ligero y tirar de mate de coca (te lo ofrecen en todos los hoteles). Te dejamos una guía completa sobre el mal de altura en Perú. Dedicar los primeros días a la ciudad, que es tranquila, es la mejor forma de aclimatarte antes de las excursiones de altura.
Un consejo práctico de alojamiento: si viajas en temporada fría, pregunta si la calefacción está incluida. En nuestro hostal (bastante básico) nos cobraban 15 soles por noche por ponernos un radiador en la habitación. Por lo demás, dormir cerca de la Plaza de Armas es lo mejor para moverte andando.
El centro histórico y la Plaza de Armas
El corazón de Cuzco es su Plaza de Armas, rodeada de soportales, la catedral y la iglesia de la Compañía de Jesús, todo construido por los españoles sobre los antiguos palacios incas. Pasear por sus calles empedradas es un planazo en sí mismo: verás la famosa Piedra de los 12 ángulos, encajada a la perfección sin argamasa, y muros incas que han aguantado siglos de terremotos.

Para ubicarte el primer día, nosotros hicimos un free tour (con GuruWalk, unas 2 horas). Es la mejor forma de entender la historia de la ciudad y de que te recomienden sitios, y pagas lo que consideres al final.
El barrio de San Blas: el más bonito de Cuzco
Nuestro rincón favorito fue el barrio de San Blas, el más bohemio y con más encanto de la ciudad: callejuelas empinadas y empedradas, casas coloniales blancas con balcones de madera y talleres de artesanos. Al atardecer se llena de luces cálidas y cafés con terrazas panorámicas.

Aquí comimos genial en el restaurante Local 525 (el pollo saltado estaba buenísimo) y tomamos café con vistas en L’atelier Café Concept, un sitio muy coqueto con balcón. Es el plan perfecto para el final del día.

Saqsaywamán y Qenqo: las ruinas incas junto a la ciudad
Justo encima de Cuzco están las ruinas de Saqsaywamán, una impresionante fortaleza ceremonial inca con enormes muros de piedra perfectamente encajada. Es lo mejor de los alrededores y lo bueno es que se puede subir caminando desde el centro (con calma por la altura). Muy cerca está Qenqo, un santuario con galerías talladas en la roca.

Para entrar necesitas el Boleto Turístico de Cuzco. Nosotros compramos el Circuito 1 (70 soles por persona), que incluye Saqsaywamán, Qenqo, Puka Pukara y Tambomachay. Ojo con esto: ese boleto solo vale el mismo día, así que hay que organizarse para verlos todos en una jornada. Saqsaywamán y Qenqo se pueden ir andando; para Puka Pukara y Tambomachay (más lejos) hay que coger taxi o bus.

Consejo
El Circuito 1 del boleto turístico (70 soles) caduca en el día. Si solo quieres ver Saqsaywamán y Qenqo (a pie desde el centro), te vale; pero si quieres aprovechar Puka Pukara y Tambomachay, dedícale la mañana entera y coge un taxi para enlazarlos. Existe también el boleto integral de 10 días (130 soles) que cubre 16 sitios, útil si vas a hacer el Valle Sagrado.
Una experiencia diferente: pintar toritos de Pucará
Uno de nuestros mejores recuerdos de Cuzco no fue un monumento, sino un taller de artesanía. Reservamos una experiencia para pintar los típicos toritos de Pucará (esas figuritas de cerámica que se ponen en los tejados de las casas andinas para dar protección y prosperidad). Fue en un taller privado solo para nosotros dos, 2 horas por 89 soles por persona, y nos llevamos nuestros propios toritos pintados a mano como recuerdo. Si te apetece algo distinto a las visitas típicas, lo recomendamos un montón.

Cuzco engancha: te pierdes por San Blas al atardecer, subes andando a unas ruinas incas de 500 años y acabas pintando tu propio torito. No es solo la puerta a Machu Picchu, es un destino en sí mismo.
¿Cuántos días quedarse en Cuzco?
Para ver la ciudad, con uno o dos días vas bien. Pero Cuzco es la base ideal para las grandes excursiones de la zona, así que la mayoría de viajeros (nosotros incluidos) acabamos quedándonos casi una semana. Desde aquí hicimos:
- La visita a Machu Picchu.
- El Valle Sagrado (Maras, Moray, Pisac).
- La Montaña de 7 Colores y la laguna Humantay.
Tienes cómo lo encajamos todo en nuestro itinerario de Perú en 17 días.
Preguntas frecuentes: Qué ver en Cuzco en 1 o 2 días
Para la ciudad, con 1 o 2 días es suficiente (centro histórico, San Blas y las ruinas de Saqsaywamán). Pero como es la base para Machu Picchu, el Valle Sagrado y las excursiones de altura, la mayoría se queda 4-6 días en total.
El Circuito 1 (70 soles para extranjeros) incluye Saqsaywamán, Qenqo, Puka Pukara y Tambomachay, y solo vale el mismo día. El boleto integral (130 soles) cubre 16 sitios durante 10 días e incluye lugares del Valle Sagrado.
Sí. Saqsaywamán y Qenqo están justo encima del centro y se puede subir caminando (con calma por la altura). Para Puka Pukara y Tambomachay, que están más lejos, es mejor coger taxi o bus.
Está a 3.400 m, así que llegando en avión desde Lima se nota bastante. Conviene ir con calma los primeros días, beber agua, comer ligero y tomar mate de coca. Dedicar los primeros días a la ciudad ayuda a aclimatarse antes de las excursiones.
En el barrio de San Blas se come muy bien: nosotros disfrutamos del pollo saltado en Local 525 y del café con vistas en L’atelier Café Concept. Para probar cuy (cobaya), un clásico peruano, hay sitios especializados en el centro.
